Aula/Jardín del centro de interpretación de la resina

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Fecha: P(2017).E(2017)


Lugar: Calle Molino 21. Traspinedo. Valladolid


Colaboradores:

Bárbara Arranz Gonzalez, Jesús J. Ruíz Alonso, Dorota Tokarska, Sergio Alonso


Publicaciones:

  • ARQUITECTURA VIVA http://www.arquitecturaviva.com/es/Info/News/Details/11886
  • TECTÓNICA.http://tectonicablog.com/?p=91827



El parque/aula del Centro de Interpretación de la Resina –CIR -, en la pequeña localidad de Traspinedo, Valladolid (España), se sitúa en la periferia del municipio; en el borde en el que el suelo urbano contacta con las masas forestales (en su mayoría pinus pinae); en un ámbito degradado y residual. En la mayor parte de los pequeños municipios castellanos las periferias son zonas generalmente degradadas, ocupadas por instalaciones industriales agrícolas o escombreras. Dentro del marco de la estrategia del Plan de Rehabilitación  y Regeneración Urbana –ARI Traspinedo – en el año 2013 se construyó el CIR pero, por cuestiones  presupuestarias, no se había ejecutado una intervención en el exterior que pusiese en valor el edificio, el entorno y las necesidades de acogida del público que asistía; por norma general estudiantes de educación infantil y primaria.

El parque/aula se proyectó con la doble voluntad de crear un parque infantil – una suerte de PLAYGROUND RURAL – pero también un AULA EXTERNA al CIR que estuviese en contacto con la naturaleza. Un espacio de juegos pero también educativo que atendiese la creciente demanda de visitantes que estaban interesados en aprender las ancestrales técnicas del oficio de la recolección forestal de la resina.

Además de promover una pequeña intervención que pusiera en valor el ámbito, sirviese para el juego de los niños y facilitase el aprendizaje al aire libre, el play ground/aula debía tener un coste mínimo de mantenimiento; HABIÉNDOSE DESTINANDO UN PRESUPUESTO DE EJECUCIÓN MATERIAL DE TAN SÓLO 30.000 EUR PARA 400 M2.

El Aula/Playground se proyecta a partir de un módulo de hormigón blanco, de planta cuadrada de 1,20 x 1,20 m, que contabiliza distintas alturas (0,50 m, 0,70 m, 0,90 m y 1,10 m). La operación compositiva se apoya en estrategias relacionadas con la repetición, intercambio, seriación y apilamiento; configurando una NUEVA TOPOGRAFÍA. Las piezas se asientan sobre una solera de hormigón. Su disposición permite crear un aparente GRADERÍO; que facilita la recreación del  aula externa, desenfadada  y aparentemente arbitraria en su disposición.

La dureza del hormigón se ha atenuado articulando diversas estrategias que revierten parcialmente su naturaleza fría. Por una parte, se han practicado operaciones de SUSTITUCIÓN, modificando el esperado acabado liso y monótono por otro más táctil, rugoso, acogedor y suave a la vista a partir de un acabado con texturas en bambú; por otra, se ha empleando la INJERENCIA, como mecanismo complementario, al incluir entre los bloques de hormigón arbolado – acacias – en un diálogo de contrarios que pone en relación y valor lo orgánico frente a lo artificial. Las acacias proporcionan la sombra necesaria – son árboles de rápido crecimiento – fomentando una mayor cálida del espacio urbano; a la vez que protege la zona de asiento del sol estival.

La intervención se completa con una alfombra de gravas blancas – no superior a 5cm de calibrado – confinada en un perímetro de adoquines de hormigón del mismo color.

El coste de la intervención ha sido de 29.850 eur sobre una superficie de 400 m2; los costes de mantenimiento se prevén que sean mínimos.

Hablar del Aula/Playground del CIR es recolectar palabras.  Saltar, ocultarse, correr, subir/bajar, esconderse, recreo, risas y toda una colección de actividades que se van adhiriendo, como una pátina, a cada uno de los bloques que configuran el parque desde la imaginación de los más pequeños. Acciones que son la vida y recreación de este espacio. Las emociones de los más pequeños están vinculadas a las piedras artificiales que conforman esta topografía de la diversión; un pequeño PLAY-GROUND que vincula la abstracción de las formas con la imaginación infantil.

Conforme a esa polivalencia demandada, el Aula/playground también configura su faceta de espacio cultural abierto. Desde sus accidentadas tribunas se puede seguir las oratorias y exposiciones de los monitores del CIR sobre la naturaleza del territorio, siempre bajo la sombra de las acacias intercaladas entre las distintas piezas de hormigón rugoso, dispersas, esperando al tiempo.